trabajo híbrido

El trabajo híbrido reduce las bajas laborales en un 36%, según un estudio

Un nuevo estudio del International Workplace Group (IWG) ha revelado que el modelo de trabajo híbrido está teniendo un impacto positivo en la salud y el rendimiento de los empleados. Según los datos obtenidos, el 36% de los trabajadores ha reducido la frecuencia con la que solicita bajas laborales desde que se implementó esta modalidad de empleo.

Y es que, el trabajo híbrido, que combina jornadas presenciales en la oficina con días de teletrabajo, ha demostrado ser una solución eficaz para mejorar el equilibrio entre la vida personal y profesional. Este modelo permite a los empleados gestionar mejor su tiempo, reducir el estrés y evitar los desplazamientos diarios, lo que contribuye a una mayor satisfacción y bienestar general.

Sin ir más lejos, la reducción de los desplazamientos diarios es un factor clave en esta mejora. De hecho, el 70% de los empleados híbridos reporta menos síntomas asociados al estrés, como dolores de cabeza intensos, problemas digestivos y molestias musculares.

Según el estudio de IWG, la flexibilidad laboral que proporciona el trabajo híbrido permite a los empleados recuperarse más rápidamente de pequeñas dolencias sin necesidad de ausentarse completamente de sus funciones. Además, la posibilidad de trabajar desde casa en días en los que se sienten indispuestos les permite mantener su productividad sin exponer a sus compañeros a posibles contagios.

Otro factor clave en la reducción de las bajas laborales es la disminución del estrés. La rigidez de los horarios tradicionales y la obligatoriedad de estar en la oficina cinco días a la semana pueden generar agotamiento físico y mental en los empleados. Sin embargo, con la posibilidad de alternar entre el trabajo remoto y el presencial, los trabajadores pueden organizarse de una manera más eficiente y adaptada a sus necesidades individuales.

El impacto del trabajo híbrido en la salud también se traduce en una mayor satisfacción laboral y compromiso con la empresa. Al ofrecer un entorno laboral más flexible y adaptado a la realidad de los empleados, las organizaciones pueden mejorar la retención de talento y fomentar un ambiente de trabajo más saludable y productivo.

El 75% de los CEOs ha reconocido que este modelo ha llevado a una mayor productividad, mientras que el 77% afirma que los empleados están más comprometidos con su trabajo gracias a los acuerdos de trabajo flexibles.

En conclusión, el estudio de IWG pone de manifiesto los beneficios del modelo híbrido no solo en la productividad, sino también en el bienestar de los empleados.